Sábado, 26 de Abril de 2008 a las 21:35 hrs.
Por Alberto García
Simplemente los mejores, 31-0.
Los Volátiles de Santo Tomás levantaron el vuelo y aplastaron a unos Frailes de la Universidad del Tepeyac 31 puntos sin contestación, para llevarse por segundo año consecutivo el título de campeones en la categoría Intermedia de la Organización Nacional Estudiantil del Fútbol Americano, ONEFA.
Los dos equipos miembros de la Conferencia Jacinto Licea, grupo A, fueron los protagonistas de una final, en un escenario espectacular. Algunos periodistas calculaban que quizá el aforo rebasó los 8 mil espectadores, pues las gradas colocadas alrededor de todo el campo del Casco de Santo Tomás, casa de las Águilas Blancas del IPN, lucieron abarrotadas.
El Politécnico Nacional tomó la decisión de ofrecer entrada gratis, y la convocatoria no se hizo esperar.
Desde afuera, no había un sólo lugar para estacionar los vehículos. Desde allí se notaba el arraigo que tienen las Blancas, con un público fiel, que no pierde una oportunidad para apoyarlos.
La hostilidad empezó en punto de las 16 horas. Vientos de hasta 30 Km/h, de acuerdo al reporte de Formato 21, presagiaban la caída de una tormeta descomunal. La cual, nunca llegó, porque en las alturas también querían ver buen fútbol americano.Las acciones
A las 16 horas en punto arrancó el partido. Desde afuera se sentía la presencia de los seguidores guinda, no había un sólo lugar libre para estacionarse.
Desde allí se sentía la energía de los fieles seguidores de las Águilas Blancas, que no pierden oportunidad para apoyar a su equipo. Además autoridades del IPN declararon "entrada gratis", lo que favoreció, sobre todo el bolsillo de los presentes.
El inicio del juego fue disputado con fuerza, las defensivas imponían las condiciones, y precisamente la "muralla guinda" obligó, con base en fuerte golpeó, a que Frailes cometiera su primer gran error, un balón suelto que recogería el safety libre Erick Reséndiz para regresarlo 70 yardas y abrir el marcador. El punto extra ejecutado por él mismo ponía el marcador 7-0.
En el primer cuarto la ofensiva de las Blancas, comandada por Alejandro Espinoza (4), comenzaba a dominar a los Frailes de Lindavista. Buena serie en la que llegan a tocar la puerta hasta la yarda uno, y en carrera directa anota el full back Bruno Zúñiga, y con el extra de Reséndiz el marcador 14-0.
Antes de finalizar la primera mitad, un gol de campo de Resendiz, de 34 yardas, que le daba 11 puntos en su cuenta personal y 17 a los pupilos de Jacinto Licea.
Así se fueron al descanso.
Minutos antes, los Frailes, aprovechando un buen regreso de patada, y un castigo, llegaron dentro de la 20, pero en cuatro ocasiones no pudieron atravesar la defensiva politécnica, que con explosividad y tackleo pandilla, no permitieron un primero y diez que le diera oportunidad a los tepeyacos.
En el tercer cuarto, 'el cuarto de los campeones', las Blancas lograron la hegemonía. Una buena serie ofensiva, con pases al flat, la triple opción, pases rolados y reversibles, resbaladas, ponían en aprietos a los defensivos Frailes que no podían contener el ataque.
Nuevamente ponen el balón a media yarda de anotar, y otra vez el full back Bruno Zúñiga (8) aprovecha la fortaleza de su línea y logra 6 puntos más. El extra de Reséndiz coloca el bicampeonato en la bolsa, 24-0.
Todavía en el último cuarto, un pase de 15 yardas de Espinoza (4) a Gustavo Ramos (9) martillaba el último clavo al ataúd de los Frailes, y el epitafio definitivo 31-0.
CampeonesYa para entonces el Doctor Licea recibía en plena espalda la empapada del tambo naranja, y la mayoría en el estadio únicamente esperaban el festejo.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno...se acabó...fue el jubilo de miles que veían como las Águilas Blancas levantaban el vuelo del segundo título consecutivo, "back to back" como dicen los norteamericanos.
Bien por los Frailes, que a pesar del marcador, siempre lucharon como grandes. "Buena temporada, felicidades" era el aliento de los politécnicos a sus rivales. El saludo de despedida y el momento crucial, cuando el presidente de la ONEFA, Carlos Rosado, le entrega al Doctor Jacinto Licea el trofeo que lo acredita como Campeón del grupo A d ela Conferencia que lleva su nombre. A los 84 años de edad, la fuerza del Doctor Licea se incrementa al levantar nuevamente el trofeo disputado.
Las playeras se comenzaron a repartir, con la leyenda que hace inmortales a estos jóvenes estudiantes: Águilas Blancas 2008, Campeón de Intermedia. Para siempre.