Bajo la luna de invierno con la nieve cayendo del cielo me acurruqué a tus brazos, como hoguera encendida deshieló el frío de mi suelo; el latir silencioso de tu corazón me murmuraba canciones de amor, misterios y secretos que anidan bajo las pestañas de tu calor.
Voy inventando nuestros sueños, vagando en escenas de idilios donde los surcos de tu boca idealiza mis más ínfimos e íntimos anhelos; anda, secuéstrame en tu tibio pecho, lánzame bajo el mundo de tu lecho y enamora este entrecerrar de ojos que se pierden extasiados al verte, dormido así, aferrado a mi existir...
Y en un leve suspiro al amanecer, somnolienta en un mágico nacer: soñando... desperté en tu mirada.