Quizás hoy se cumplan 93 años
Quizás hoy hace 93 años en una ciudad perdida o favela como dicen en Brasil, haya surgido el Sinaloa, bisabuelo del Atlante.
Quizás hoy hace 93 años, un grupo de muchachos de bajos recursos decidieron formar su equipo para competir.
Quizás hoy, porque ni siquiera hay un registro exacto.
El Atlante es un espejo de México, es una contradicción en si misma, un nombre poderoso y a la vez un equipo débil económicamente como ha sido casi siempre.
Es una historia de sacrificio, de más lágrimas que risas, de más derrotas que fracasos, de mas noches que días, o como dijera algún poeta, es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Ha sido heroico, ha sido milagroso, ha sido… ha sido adorable.
Ha sido desde un conjunto de muchachos desarrapados hasta un gran emporio oficialista, desde un departamento de gobierno hasta una poderosa empresa privada.
Ha sido de un jefe de policía, ha sido de muchachos que venden vacas, ha sido de empresas televisivas, deportivas, mediáticas, estatales, pero ante todo, ha sido del pueblo.
La historia del futbol mexicano no puede ignorar al Atlante, porque es parte de ella, no puede borrarlo, aunque algunos quisieran, porque ahí ha estado.
Ha deambulado como gitano por diversos estadios, ha sido llevado a la orilla del mar.
Desde estadios que ya no existen hasta los mas importantes del país lo han albergado, populosos, modernos, en zonas marginadas, aquí, allá, acullá.
No te acabes, Atlante, no dejes de cabalgar.
Atlante, Atlante, ra, ra, ra.